La calefacción en el suelo, en la actualidad, proporciona al mismo tiempo la posibilidad de ser directa y de acumular energía en toda su superficie; energía controlada y ajustada a las necesidades térmicas más inmediatas de la vivienda. Este dato, que se detalla, puede ser relevante. Por ejemplo, si consideramos un local de 100 m2 , con un recrecido sobre el sistema de calefacción de diez centímetros, nos encontramos con un volumen de mortero equivalente a
100 + 0,10 = 10 m3
Esto equivaldría a diez gigantescas piedras radiadores dentro de la vivienda de 1 m3 , cada una con una temperatura media de la masa próxima a los 35 ºC.
Como puede verse, la capacidad de acumulación controlada, es enorme teniendo la particularidad de que la energía esta distribuida en toda la superficie del local (aprovechamiento de la Tarifa Nocturna).
El total aislamiento del suelo concentra el calor íntegramente en la solera. El calor está perfectamente regulado mediante termostatos de sonda y termostatos de ambiente, siendo prácticamente nulos los espacios dedicados a estas zonas de control.
En definitiva, la calefacción en el suelo hoy en día goza de una alta tecnología y aunque basada en conceptos térmicos de hace dos mil años, incorpora materiales de primerísima vanguardia al sistema.
A continuación vamos a desarrollar las diferentes aplicaciones de la lámina 'Eurotherm' en el suelo. Aunque tratemos de abarcar todas las soluciones posibles, siempre caben algunas que quedarán para el diseño e interpretación del proyectista.
La calefacción en suelo se puede ejecutar según dos directrices básicas, la primera es la calefacción en suelo directa y la segunda es la calefacción en suelo por acumulación. |